



Todos los niveles de una Organización están ligados, lo que obliga a adaptarse a las exigencias que plantean las organizaciones modernas. Una de ellas es la programación. La programación o diseño de las tareas implica orden de ideas, claridad de objetivos, aprovechamiento de los recursos y coordinación de actividades. Para ello hay que dedicar tiempo a la documentación, a la coordinación, a la supervisión.
El método nos evidencia 4 fases:
Es en el segundo de los escalones donde nos vamos a centrar.
Las Organizaciones modernas se caracterizan por el carácter multidisciplinario de los asuntos. Cualquier decisión en materia técnica afecta a la prevención, y/o al medio ambiente o a la gestión documental. Esa circunstancia obliga a coordinar esfuerzos, responsabilidades y actuaciones durante la programación de cualquier actuación. El mejor análisis de la situación, y la mejor solución adoptada, se verán abocadas al fracaso si no es correcto el diseño de las actuaciones necesarias para el buen fin de la decisión. Por ello, es fundamental el trabajo en equipo, el aprovechamiento, la optimización de los recursos, así como una coordinación minuciosa entre los responsables. En síntesis, la programación significa que las cosas se hacen
Lo contrario se produce cuando las circunstancias nos pueden y mandan sobre nuestras decisiones, en estos casos “vamos a remolque de lo que vaya pasando”